{"id":9746,"date":"2021-10-11T18:40:13","date_gmt":"2021-10-11T17:40:13","guid":{"rendered":"https:\/\/zapateneo.net\/wordpress\/?post_type=product&#038;p=9746"},"modified":"2021-12-11T18:57:08","modified_gmt":"2021-12-11T17:57:08","slug":"la-represion-de-la-maternidad-paternidad-como-feminicidio","status":"publish","type":"product","link":"https:\/\/zapateneo.net\/wordpress\/index.php\/producto\/la-represion-de-la-maternidad-paternidad-como-feminicidio\/","title":{"rendered":"La represi\u00f3n de la maternidad-paternidad como feminicidio"},"content":{"rendered":"<p><span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">La  perturbaci&oacute;n planificada del acto gen&eacute;sico humano es una de las se&ntilde;as  de identidad de nuestra &eacute;poca. El feminismo como integrante de las  estructuras del Estado ha sido el principal instrumento de <strong>la desvalorizaci&oacute;n y acoso a la maternidad<\/strong>,  un asalto a la conciencia y la existencia femenina que impone la  desnatalidad como negaci&oacute;n de la libertad de la mujer y el odio a la  fertilidad como odio a s&iacute; mismas y a lo femenino en general.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">La  realidad es que, en la actualidad, las mujeres no solo no son obligadas  a ser madres sino que se les impide de forma categ&oacute;rica ejercer su  libertad en este asunto. Las restricciones y obst&aacute;culos al deseo de  maternidad son m&uacute;ltiples y complejas, por un lado la<span> <\/span>libertad de conciencia es violada repetida y<span> <\/span>letalmente <span> <\/span>por  los aparatos de propaganda del sistema, el primero de ellos es la  universidad que provee de las construcciones te&oacute;ricas, sof&iacute;sticos  argumentos y falaces &ldquo;estudios&rdquo; subvencionados sobre los frenos que la  maternidad impone al desarrollo de las mujeres, creando un gui&oacute;n que  difunden e imponen las instituciones del estado del bienestar y sus  profesionales y funcionarios, la industria de la informaci&oacute;n y la del  espect&aacute;culo y el entretenimiento entre otros. Por otro lado, el  encuadramiento masivo en ese mundo cuartelero que es la empresa  capitalista, permite el chantaje y la intervenci&oacute;n sobre la vida privada  y la libertad esencial de las mujeres a las que se somete a una  insoportable presi&oacute;n para que dediquen toda su energ&iacute;a a la producci&oacute;n y  al consumo y no la malgasten<span> <\/span>en compromisos  vitales, adem&aacute;s el gran desorden que ha introducido el feminismo en las  relaciones afectivas intersexuales, la destrucci&oacute;n de la concordia entre  los sexos, es otro factor que hace descender, de forma natural, los  nacimientos. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">Los obst&aacute;culos a la maternidad<span> <\/span>tienen  tambi&eacute;n un correlato en la restricci&oacute;n a la er&oacute;tica de la fecundidad,  el sexo hoy est&aacute; sometido a restricciones tan reales como las de las  sociedades m&aacute;s represivas de lo er&oacute;tico pues el impulso gen&eacute;sico debe  obligatoriamente quedar excluido de las pasiones libidinosas. Para  muchos individuos de los dos sexos la fertilidad tiene un car&aacute;cter de  aspiraci&oacute;n &iacute;ntima de una gran energ&iacute;a que deben maniatar para someterse a  la gazmo&ntilde;er&iacute;a sexual moderna que normativiza la vida er&oacute;tica de forma  categ&oacute;rica. El sexo reproductivo, cuando es elegido como uni&oacute;n carnal  con aspiraci&oacute;n de trascendencia, y mucho m&aacute;s cuando se expresa como obra  del amor personal, es muy superior a otras clases de pasi&oacute;n er&oacute;tica y  debe ser rescatado si se desea una sociedad de la libertad sexual.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">Seg&uacute;n  el catecismo feminista la maternidad ha robado a las mujeres la  posibilidad de ser libres, hoy, con una tasa de fertilidad femenina de  1,4 hijos por mujer y cuando nos encontramos ya con la tercera  generaci&oacute;n de f&eacute;minas de las que una parte importante no han tenido  hijos podemos observar que sus vidas no han sido mejores que las de sus  antepasadas, la mayor parte de ellas han llevado una existencia dura e  ingrata sometidas a unos trabajos repetitivos y mon&oacute;tonos que mutilan  una parte esencial de sus capacidades intelectivas, volitivas y morales y  posibilidades de acci&oacute;n. Otras, las que se consideran triunfadoras,  acumulan un gran n&uacute;mero de t&iacute;tulos universitarios, carreras  profesionales exitosas y acceso a un consumo de bienes y servicios muy  superior al de sus abuelas, sin embargo su valor como seres humanos  queda en muchos casos disminuido por un grosero materialismo y ego&iacute;smo  existencial y su inteligencia tiende a estancarse en la repetici&oacute;n <span> <\/span>de  ideas estereotipadas. Este hecho no es observado imparcialmente porque,  en la sociedad actual, se sobrevaloran las credenciales acad&eacute;micas y  los &eacute;xitos econ&oacute;micos y han sido depreciados los valores humanos, la  calidad personal, la convivencialidad y la inteligencia pr&aacute;ctica.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">La  reivindicaci&oacute;n de la grandeza y excelencia de la experiencia del  embarazo, el parto, la lactancia y la crianza forma parte de la  dignificaci&oacute;n de la figura humana de la mujer en todas sus facetas,  tambi&eacute;n en cuanto sujeto singular de la gestaci&oacute;n de los nuevos seres  humanos y de su cuidado en colaboraci&oacute;n con sus cercanos.<span> <\/span>La  aspiraci&oacute;n que ha mostrado una parte del feminismo a que las mujeres se  &ldquo;liberen&rdquo; de su biolog&iacute;a a trav&eacute;s de la separaci&oacute;n de su funci&oacute;n  maternal es muestra del discurso dislocado de ciertas corrientes de la  modernidad que deploran la existencia humana en sus funciones superiores  adem&aacute;s de producto de una misoginia esencial que considera que la  inferioridad femenina deviene de nuestra singularidad f&iacute;sica. Pero el  hecho reproductivo no puede ser visto como un puro acontecimiento  biol&oacute;gico pues a&uacute;n teniendo una dimensi&oacute;n corporal, trasciende en mucho  &eacute;sta, present&aacute;ndose como paradigma de la unidad esencial de la realidad  humana en su multiplicidad f&iacute;sica, ps&iacute;quica, relacional, afectiva,  volitiva e hist&oacute;rica. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpLast\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">El  significado de ser madre o padre en la especie humana es mucho m&aacute;s que  un acto fisiol&oacute;gico. La crianza, que en el pasado implicaba no solo a  los padres biol&oacute;gicos sino a toda la comunidad es una de las  experiencias m&aacute;s singulares de la vida individual<span> <\/span>y  colectiva. La infancia ha tenido una funci&oacute;n decisiva en la forma como  cada generaci&oacute;n recupera, reconstruye y perfecciona la cultura heredada,  una cultura que define ante todo, el valor de lo humano, la identidad,  las ra&iacute;ces y la val&iacute;a del sujeto, los fines del individuo y<span> <\/span>de  la comunidad y los instrumentos para la convivencia. La infancia obliga<br \/>\n  al grupo a replantearse colectivamente los asuntos cardinales de la  existencia, la forma como nos enfrentamos a la vida, su sentido y  trascendencia, la finitud y las limitaciones de la experiencia humana.  Esa reflexi&oacute;n colectiva no se produce en el plano te&oacute;rico, a trav&eacute;s de  doctrinas y especulaciones, sino en el &aacute;mbito de la pr&aacute;ctica, de la  comunicaci&oacute;n y la relaci&oacute;n con los otros. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span>Es  obvio que el desaf&iacute;o vital de la maternidad-paternidad ayuda a superar,  de alguna manera, las limitaciones inherentes a nuestra condici&oacute;n<span> <\/span>humana  que nos arrastra numerosas veces a la mezquindad y el ego&iacute;smo, es un  agente civilizador de primera magnitud, una experiencia que eleva a los  sujetos de forma personal y privilegiada en un proceso de  co-humanizaci&oacute;n. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son agentes activos del desarrollo de  la sociedad y gran potencia unitiva de los adultos, no son &uacute;nicamente  el objeto de la educaci&oacute;n sino que tambi&eacute;n son educadores en tanto que  mejoran el entorno en que crecen y se convierten en instrumento de  enriquecimiento personal de aquellos que les cuidan, las madres y los  padres, pero tambi&eacute;n otros adultos cercanos a los que impulsa a <\/span>desarrollar  una gran cantidad de capacidades y habilidades que implican un fuerte  quehacer intelectivo y esfuerzo ps&iacute;quico: an&aacute;lisis de lo concreto,  juicio y toma de decisiones, voluntad y persistencia, capacidad  comunicativa y pedag&oacute;gica o disciplina personal.<span> Adem&aacute;s, la conciencia de ser <span style=\"text-decoration: underline;\">modelo de vida<\/span> para las criaturas impulsa el propio autoconocimiento y sentido de la  superaci&oacute;n personal de manera que contribuye a ensanchar el campo de la  conciencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpFirst\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">El  amor desinteresado por los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as hace crecer en toda la  sociedad la cantidad de este vivificante alimento del alma humana, la  esterilidad voluntaria -cuando no se debe a causas superiores- y la  escasez de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en la vida social, supone una mengua  fundamental del amor, del desinter&eacute;s y el altruismo en la comunidad que  es sustituido, a veces,<span> <\/span>por ocasionales actos de  caridad que ignoran el compromiso vital a largo plazo. Por otro lado, la  falta de trato y v&iacute;nculo con la &ldquo;humanidad en ciernes&rdquo; que es la  infancia <span> <\/span>ha desterrado del imaginario colectivo  la idea de un porvenir sentido, buscado y construido m&aacute;s all&aacute; de la  propia vida, el individuo de las sociedades de la modernidad tard&iacute;a no  tiene otra concepci&oacute;n del futuro que la suma de los presentes inscritos  en el contexto de la propia biograf&iacute;a. Carece de pasado, pues ha roto el  lazo con las generaciones que le precedieron y no siente el impulso a  dar un sentido proyectivo-hist&oacute;rico a su vida. El egocentrismo<span> <\/span>cognitivo  y moral y el hedonismo y la degradaci&oacute;n personal son la desembocadura  natural de quienes no tienen otro fin que la b&uacute;squeda del propio  bienestar. Ninguna ideolog&iacute;a podr&iacute;a, tanto como &eacute;sta, desterrar de las  aspiraciones sociales la idea de revoluci&oacute;n que implica necesariamente  proyectar un ideal de sociedad m&aacute;s all&aacute; de la escala temporal de la  propia vida. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span>Por  ello, la desnatalidad es hoy inducida desde las instancias del Estado,  como un instrumento, en realidad, de modificaci&oacute;n de la propia condici&oacute;n  humana en tanto que humana y su recuperaci&oacute;n es, de forma objetiva, un<span> <\/span>elemento  de regeneraci&oacute;n de la sociedad y la civilizaci&oacute;n, de limitaci&oacute;n de la  barbarie que impone el poder en forma de conductas depredadoras e  hiperconsumistas, inmorales y descre&iacute;das, irreflexivas y nadificadoras. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span>La  enajenaci&oacute;n que la sociedad actual hace del embarazo y el parto de la  mujer, su medicalizaci&oacute;n y burocratizaci&oacute;n es otro obst&aacute;culo, a veces  insuperable, a la libertad reproductiva. Las mentiras del sistema sobre  la gran cantidad de muertes de mujeres que se produc&iacute;an en el mundo  tradicional no se sostendr&iacute;an si no se apoyaran en la brutal propaganda  institucional que llega a producir una suspensi&oacute;n del entendimiento en  muchos sectores sociales. Las antiguas parteras como Valentina la de  Sabinosa, que en la isla de El Hierro ayud&oacute; a traer muchos infantes al  mundo sin cobrar nunca por ello (como tampoco cobraba por su m&uacute;sica  editada por cl&aacute;sicos Canarios), o Mar&iacute;a Arroyo Serrano, de Benalaur&iacute;a,  que entre 1937 y hasta 1973 atendi&oacute; partos de muchas mujeres en su zona<span> <\/span>sin  que se le muriese ning&uacute;n ni&ntilde;o (\u00abLa raz&oacute;n del Campo\u00bb, Universidad Rural  Paulo Freire, Serran&iacute;a de Ronda) , demuestran que el parto en el pasado  no solo fue m&aacute;s digno sino m&aacute;s seguro si tenemos en cuenta que hoy en el  Estado espa&ntilde;ol m&aacute;s de un 20% de los partos terminan en ces&aacute;rea, es  decir, de forma traum&aacute;tica tanto para la madre como para el beb&eacute;.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span>La  alienaci&oacute;n se extiende tambi&eacute;n a la crianza trastornando y desquiciando  la funci&oacute;n maternal y paternal cuando existe, la intervenci&oacute;n  permanente en la educaci&oacute;n por parte de los &ldquo;expertos&rdquo; que arrebatan a  los padres sus propias responsabilidades, usurpan un espacio de la  libertad elemental de los individuos y llenan de catecismos  esterilizantes e ideas absurdas las mentes de los genitores ha creado un  colosal cataclismo en las pautas de crianza. Se desautorizan todos los  conocimientos que pertenecen a las relaciones horizontales y que antes  eran el alimento de las nuevas generaciones, as&iacute; como los extra&iacute;dos de  la propia experiencia y reflexi&oacute;n, del conocimiento pr&aacute;ctico y el  sentido com&uacute;n y son sustituidos por dogm&aacute;ticas construcciones acad&eacute;micas  que fomentan los <span> <\/span>miedos, complejos y angustia  ante una funci&oacute;n que deber&iacute;a ser natural, que crean par&aacute;lisis y dejaci&oacute;n  de las obligaciones parentales.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span>La  tarea maternal ha perdido hoy su condici&oacute;n de natural, la impetuosa  intervenci&oacute;n institucional en este quehacer humano ha generado un  espectacular crecimiento de las maternidades patol&oacute;gicas y del  sufrimiento y desestructuraci&oacute;n infantil. Puesto que hoy no podemos  acceder a esa maternidad natural hemos de reconstruirla desde el  esfuerzo reflexivo y mancomunado, desde la voluntad por recuperar los  saberes perdidos y forjar un nuevo paradigma del v&iacute;nculo  materno-paterno\/filial en un proceso a la vez restaurador y creativo.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span>La alienaci&oacute;n femenina por el ejercicio de la maternidad es un estigma del mundo moderno, y m&aacute;s en concreto, <span> <\/span>de  la formidable afirmaci&oacute;n del patriarcado que hace la revoluci&oacute;n liberal  y no de la sociedad tradicional como se dice. La madre sobreprotectora,  desequilibrada, volcada en lo dom&eacute;stico y ajena a la reflexi&oacute;n es una  figura que se crea en los suburbios norteamericanos de los a&ntilde;os cuarenta  y cincuenta. Es una mujer construida desde fuera de s&iacute; misma por  psic&oacute;logos y expertos (sobre todo por ciertas corrientes del  psicoan&aacute;lisis). Aqu&iacute; ese patr&oacute;n femenino fue importado por el  franquismo. La maternidad, por s&iacute;, no roba a la mujer ninguna de sus  facultades y, por el contrario, puede incentivar el cultivo de nuevas  habilidades, competencias y posibilidades para desarrollar tanto su  talento e inteligencia como su creatividad,<span> <\/span>val&iacute;a y excelencia espiritual, aportando, a la par, tales conocimientos a toda la sociedad. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span>El  est&iacute;mulo a estas maternidades patol&oacute;gicas es otra forma de propaganda  antireproductiva, en este caso, por la funci&oacute;n ejemplarizante en lo  negativo que tienen y que<span> <\/span>promociona, de facto, <span> <\/span>la ideolog&iacute;a contramaternal. <span> <\/span>De  entre estas formas de ejercicio maternal negativo hay una especialmente  nociva que se basa en la mitificaci&oacute;n de la maternidad. <span> <\/span>Seg&uacute;n este canon <span> <\/span>la  relaci&oacute;n de la madre con la criatura pasa de ser un nexo humano, con  las limitaciones y conflictos que tiene lo humano, a ser una vivencia  m&iacute;stica, una experiencia de<span> <\/span>identificaci&oacute;n sobrenatural y mir&iacute;fica a la par que destructiva por deshumanizadora.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span>La  recuperaci&oacute;n<br \/>\n de la relaci&oacute;n materno\/filial solo puede hacerse bajo el  prisma de la realidad. La construcci&oacute;n de un nuevo para&iacute;so original  donde las mujeres encontremos una situaci&oacute;n de felicidad plena y  placeres sin l&iacute;mite en la convivencia con los hijos e hijas es puro  pensamiento religioso. El v&iacute;nculo entre la madre y la criatura es,  probablemente, la fusi&oacute;n interpersonal m&aacute;s poderosa y sublime que se  puede vivir, una experiencia que ensancha las fronteras del alma humana,  pero los excesos l&iacute;ricos de ciertas teorizaciones destruyen la  autenticidad de esa relaci&oacute;n.<span> <\/span>La comuni&oacute;n plena, sin l&iacute;mites, <span> <\/span>entre  dos seres humanos no es posible sin el menoscabo de uno de los dos o de  ambos, que quedan deshumanizados en ella. La unidad<span> <\/span>amorosa  solo es real como contradicci&oacute;n entre la necesidad de separaci&oacute;n que es  imprescindible para que se desarrolle la naturaleza radicalmente &uacute;nica  de cada individuo &ndash;originalidad personal que existe en la criatura  humana desde su nacimiento, si no antes- y la necesidad de disolverse en  el otro para vivir el amor plenamente. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span>La  relaci&oacute;n di&aacute;dica madre-hijo puede ser trasmutada f&aacute;cilmente en  monstruosa cuando pierde el equilibrio que permite a la criatura crecer y  a la madre seguir siendo mujer, persona, ser humano integral&hellip; y adem&aacute;s  madre.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\"><span>Pero  pensar la maternidad sin el correlato de la paternidad es una  incoherencia pues la realidad humana es sexuada y la realidad de la  reproducci&oacute;n humana es que necesita de la colaboraci&oacute;n de los dos sexos.  Reconociendo que hay muy diversas formas de ejercer la crianza de la  prole humana que son leg&iacute;timas y ben&eacute;ficas, siempre que se basen en el  amor, se ha de admitir que la m&aacute;s com&uacute;n de todas es la relaci&oacute;n  triangular entre una madre, un padre y los hijos. Es esta &uacute;ltima la que  ha sido hostigada con fiereza por las corrientes neopatriarcales del  feminismo para las que<\/span> &ldquo;padre&rdquo; es sin&oacute;nimo de &ldquo;represor&rdquo; y  creador del &ldquo;orden simb&oacute;lico&rdquo; que ata a las mujeres al patriarcado. El  padre aparece como el art&iacute;fice del robo de la maternidad verdadera y la  libertad femenina, el que expolia a la mujer de su prole y la reduce a  recipiente de la gestaci&oacute;n. De esta forma se achaca al var&oacute;n la  responsabilidad de un orden que se fundamenta, no en la biolog&iacute;a, sino  en las estructuras pol&iacute;ticas del poder de las que emana el patriarcado  (la sumisi&oacute;n antigua de la mujer) y el neopatriarcado (la moderna  discriminaci&oacute;n femenina)<span> <\/span><span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">Al  presentar al &ldquo;padre&rdquo; como figura intemporal toman, para definirlo al  &ldquo;pater familias&rdquo; del derecho romano, ignorando malintencionadamente la  existencia hist&oacute;rica, al menos en la cultura occidental, de otra  paternidad que se expresa, por ejemplo, en la imagen recurrente en la  iconograf&iacute;a religiosa hispana de la figura masculina en funciones de  cuidado y afectuosa dedicaci&oacute;n al ni&ntilde;o, una imagen<span> <\/span>presente  desde el rom&aacute;nico y que tiene una expresi&oacute;n est&eacute;tica singular y  magn&iacute;fica en algunas de las piezas de la escuela castellana de escultura  del siglo XVII.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">La  recuperaci&oacute;n de la figura paterna es un componente esencial de la lucha  por la libertad reproductiva, el var&oacute;n no puede ser considerado mero  genitor en el sentido biol&oacute;gico porque la reproducci&oacute;n trasciende el  instinto vital y se expresa en la relaci&oacute;n triangular entre la madre, el  padre y los hijos o hijas, relaci&oacute;n que es atributo, precisamente, de  la civilizaci&oacute;n humana. El padre no es tan s&oacute;lo un acompa&ntilde;ante<span> <\/span>perif&eacute;rico  del acto gen&eacute;sico, debe ser figura participante desde el momento  anterior a la gestaci&oacute;n, durante el embarazo y el parto en el que  interviene desde fuera f&iacute;sicamente,<span> <\/span>pero dentro afectiva y personalmente.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">La  figura masculina es decisiva en la crianza, proporciona a la criatura  una forma de afectividad diferente de la femenina que no puede ser  valorada como de mejor ni peor calidad, sino distinta. La participaci&oacute;n  externa, no corp&oacute;rea, del padre en la gestaci&oacute;n hace que su relaci&oacute;n con  la criatura tenga otra distancia que la de la madre lo que es esencial  en el crecimiento infantil, representa la objetividad y la realidad del  mundo, atempera el exceso emocional que, inevitablemente, se produce  entre la madre y el beb&eacute; por la intensa relaci&oacute;n f&iacute;sica que establecen y  que, si no se limita y aten&uacute;a impide la construcci&oacute;n de la personalidad  independiente, &uacute;nica y autodeterminada de la criatura y cercena tambi&eacute;n  la personalidad materna que queda empobrecida y debilitada igualmente. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">En  las sociedades de la modernidad tard&iacute;a la funci&oacute;n paterna ha sido  trastocada de forma profunda, el padre es hoy un no-padre que imita a  una madre (que tampoco sabe c&oacute;mo ser madre) lo que est&aacute; produciendo  trastornos innegables en las criaturas que se manifestar&aacute;n en los  pr&oacute;ximos decenios.<span> <\/span>De entre estas perturbaciones  ser&aacute;n, sin duda, aquellos elementos relacionados con la identidad, la  construcci&oacute;n de un yo singular equilibrado entre su interioridad y su  vinculaci&oacute;n objetiva al mundo, la posibilidad de superar el egocentrismo  y la construcci&oacute;n de los elementos sexuados de la personalidad, los m&aacute;s  afectados por esa p&eacute;rdida.<span> <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">La  negaci&oacute;n de la aportaci&oacute;n del var&oacute;n a los cuidados de la prole y la  desaparici&oacute;n a la par de la trama de las relaciones de apoyo mutuo  forman parte de un mismo proceso que a&iacute;sla a la mujer madre, impide su  desarrollo como persona, la expulsa de la vida social y pol&iacute;tica, la  margina de la forma m&aacute;s brutal, de manera que la maternidad queda  convertida en una experiencia tr&aacute;gica, sombr&iacute;a y destructiva. <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">En conclusi&oacute;n, si no lo remediamos, el gran cataclismo que supone la desnatalidad<span> <\/span>traer&aacute;,  entre otras muchas consecuencias, la destrucci&oacute;n del sujeto como  destrucci&oacute;n de los hombres, las mujeres y los ni&ntilde;os alterando tan  profundamente sus ideas, conductas y deseos que el ser personal de los  individuos estar&aacute; en v&iacute;as de desaparici&oacute;n en unos pocos decenios,  constituy&eacute;ndose un subhumano que ser&aacute; criatura del poder, pero no de s&iacute;  misma. La posibilidad de frenar las fuerzas exterminacionistas <span> <\/span>y  devastadoras que se ciernen sobre la condici&oacute;n humana depende de que  asumamos la responsabilidad individual y colectiva de recuperar nuestra  humanidad y luchar por ella.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;\"><span class=\"Apple-style-span\">La  reconstrucci&oacute;n de una figura femenina que se afirme como compleja  unidad de facultades y posibilidades, que despliegue sus capacidades  intelectivas, relacionales, afectivas y morales, su creatividad y  capacidad de elecci&oacute;n con juicio, que recupere la maternidad y sea capaz  de compartir la crianza, que no agote su vida en esa experiencia sino  que, reconstruyendo la trama del apoyo mutuo que tuvo la ancestral  comunidad humana en estas tierras hasta hace no tanto tiempo, pueda ser,  adem&aacute;s de madre, mujer, compa&ntilde;era y amante, tambi&eacute;n sujeto participante  en las tareas hist&oacute;ricas que conduzcan a la regeneraci&oacute;n social, es una  aspiraci&oacute;n tal vez no factible como plenitud <span> <\/span>pero s&iacute; como inspiraci&oacute;n o ideal en el que pongamos nuestro &aacute;nimo y<span> <\/span>esfuerzo<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: right; text-indent: 35.4pt;\" align=\"right\"><span class=\"Apple-style-span\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: right; text-indent: 35.4pt;\" align=\"right\"><span class=\"Apple-style-span\"> <\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: right; text-indent: 35.4pt;\" align=\"right\"><span class=\"Apple-style-span\">Prado Esteban Diezma<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\"\n style=\"margin-left: 0cm; text-align: right; text-indent: 35.4pt;\" align=\"right\"><a href=\"mailto:pradoesteban@hotmail.com\"><span class=\"Apple-style-span\">pradoesteban@hotmail.com<\/span><\/a><\/p>\n<p class=\"MsoListBulletCxSpMiddle\" style=\"margin-left: 0cm; text-align: right; text-indent: 35.4pt;\" align=\"right\">prdlibre.blogspot.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong>Prado Esteban Diezma<\/strong><br \/>\n2011121600091 &#8211; 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