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"Todo ejercicio de autoridad pervierte y
toda sumisión a la autoridad humilla."
Bakunin


Breve introducción

Aquí presentamos el grupo autodefentsa, un dossier sobre la macrocárcel en construcción de Zabaia, Araba. Este trabajo es un intento de recopilar los datos más interesantes para entender este proyecto en su magnitud y en su propio contexto. Es un intento de reflejar desde la limitación de las palabras y datos concretos, la barbaridad de  este proyecto que ya está en marcha en los Montes de Vitoria. Una barbaridad en todos sus sentidos como poco a poco se desvelará en estas páginas.

Aquí no nos vamos a enfocar en el daño que va hacer este proyecto a nivel del medio ambiente y/o paisajístico. Un daño que complementará los daños perpetuados por sus otros proyectos de supuesto desarrollo (como el TAV) que son un intento compulsivo de llenar los vacíos sociales y las necesidades económicas que genera este mismo sistema.

Más bien queremos enfocar este dossier desde una crítica profunda a como estamos organizando el mundo en que vivimos. Nos podríamos plantear la duda del término “nosotr@s”. ¿No son los gobiernos y las empresas los organizadores de todo esto? Pero, ¿no es que todo lo que se instaura, se hace con el consentimiento democrático de todos, como voz del pueblo?

La crítica a este proyecto lo vemos desde el punto de vista de lo que significa este proyecto, esta cárcel, para la sociedad. La cárcel, el encierre masivo de personas, en sí es lo visible y el punto más agudo de un control y una represión a través de la cual el estado busca la paz social. Una paz social que basa el concepto “libertad” en las obligaciones y los derechos que nos define el estado y con que la mayoría de nosotros está conforme mientras que no manifestemos un malestar en nuestras necesidades primarias y estamos satisfechos en la diversión que nos ofrecen o nos buscamos.

Pero ¿para qué la cárcel entonces? ¿Para los asesinos? ¿Para los violadores? Sí, en estos delitos piensa la mayoría cuando hablamos de la cárcel, pero son una parte insignificante de todas las personas presas. Legitimar la cárcel en base a esta argumentación es negar una realidad: la mayoría entra en la cárcel por delitos menores y la cárcel funciona como basurero de las personas que sobran y no pueden o quieren cumplir su función dentro el sistema. La mayoría de las personas encerradas son pobres que a través del ciclo de marginación llegaron a soluciones ilegales y así en el entramado de la “justicia”.

Quizás sea un poco fácil intentar dibujar en unas frases una realidad aislada y desconocida para mucha gente, como es la de la cárcel.

La realidad es que viven miles de personas de carne y hueso, sin contar con sus familiares y amigos afectados, y así es una realidad de miles de historias que respiran el deseo por una vida en libertad si su situación no les ha empujado hacia la resignación. La gente con un desinterés social y una mente intoxicada por los medios de desinformación, ya no habrán leído hasta aquí, pensando en las personas presas desde sus prejuicios, pero a los otros, os emplazamos a informaros y tomar conciencia de esta situación de sufrimiento y humillación diaria que significa el control directo y total sobre las personas y sus movimientos, sin hablar de los castigos y los malos tratos por desobediencia o disidencia.

En este dossier adjuntamos algunos textos y testimonios para abrir un poco esta realidad, a parte de los datos inquietantes sobre la situación actual en las cárceles del Estado Español. Para más información referimos a la bibliografía y a los contactos de las asociaciones y grupos activos con el tema, trabajando en deshacer la mentira institucional del objetivo resocializador de la pena privativa de libertad.

Y bien, ahora en Araba como en tantos otros sitios se construyen macrocárceles. Ya no son cárceles sino macroestructuras donde tendrán habrá más sitio y más medios para “solucionar” los “problemas de seguridad”. Más plazas penitenciarias significan más capacidad para encerrar personas y para encerrarlas por más tiempo, como vemos con los alargamientos de condena a pesar del descenso de hechos delictivos.

Si lo contempláramos bien, hay algo que no cuadra en esta evolución desequilibrada de generar más capacidad para un “problema” que se mantiene igual durante los años. Eso sin  mencionar el aspecto económico de beneficio que significa esta industria de seguridad ciudadana. Si se trata de poder sacar beneficio, ya no hay inquietudes sociales o humanas… El crecimiento y el desarrollo del sistema y así del sistema penitenciario tiene siempre prioridad por tanto que implica intereses muy concretos de empresarios y políticos. Sobre este negocio podréis descubrir algunas claves en este dossier. Ya no os sonará tan desconocido. 

En fin, sacamos este dossier para informar y también como un punto de partida de una necesidad real de dar respuesta a la imposición de un proyecto que no es nuestro. Más aún, para todos los que abrazamos un camino contracorriente a este sistema destructor, cada cárcel, como esta macrocárcel, es una instalación enemiga. De esta manera esperamos que este dossier pueda ser la continuación de una lucha contra la cárcel y que podamos encontrarnos con más miradas cómplices en nuestros barrios y pueblos para hacer realidad a una libertad y una solidaridad que no se encuentra en la constitución.